Saltar al contenido

#Series | Crítica a Stranger Things por Gabriel Soria

Stranger Things es una serie estadounidense de ciencia ficción y fantasía creada por la empresa Netflix, escrita y dirigida por los hermanos Matt y Ross Duffer (escritores en la serie Wayward Pines).

Se estrenó en la plataforma de streaming el 15 de julio del 2016 y consta de ocho capítulos de aproximadamente 50 minutos cada uno. La historia es ambientada en la primera mitad de la década de 1980 en el condado Hawkins (pueblo ficticio) de Indiana en Estados Unidos, cuenta el misterio, el terror y la aventura que producen la desaparición de un niño y la aparición de una niña. Ambos hechos en extrañas circunstancia afectan a la pequeña comunidad.

Los protagonistas se dividen en grupos etarios (niños, adolescentes, adultos) con tramas que van convergiendo a medida que avanzan los acontecimientos. Aquí remarco un acierto de la serie: lo notorio que es la conformación del casting, los niños actores Finn Wolfhard, Gaten Mattarazzo y Caleb McLaughlin (Mike, Dustin y Lucas) que buscan a su amigo Noah Schnapp (Will en la historia) y la relación de estos con la joven Millie Brown (como Eleven), un personaje misterioso y fundamental. Para dar con estos actores, la elección surgió de un casting de mas de mil niños que tenían que recrear escenas de la película Stand by me de 1986. Los adolescentes Natalia Dyer, Charlie Heaton y Joe Keery (Nancy, Jonathan y Steve) nos mostraran las inquietudes juveniles de su vida escolar y de relaciones, donde la amistad, el amor, el sexo y los enfrentamientos ordinarios y frecuentes se ven superados por un peligro desconocido que exige trabajo en equipo. Por ultimo los adultos, excelentes en sus interpretaciones, Winona Ryder (Joyce madre de Will) a cada capitulo mas desequilibrada y sobrepasada tratando de aferrarse a una mínima pero fortísima luz de cordura, David Harbour (como el jefe policial Hopper) decadente, incrédulo, valiente y comprometido protagonista según se desarrolla su personaje. Por ultimo Matthew Modine es el Dr. Brenner, un científico ligado a actividades relacionadas al programa denominado MK Ultra, que en nuestra realidad histórica fue un proyecto real de control mental secreto e ilegal desarrollado por la CIA estadounidense en la década de 1970, aplicado en humanos. Estos ensayos estaban destinados a identificar y desarrollar nuevas sustancias y procedimientos para utilizarlos en interrogatorios y torturas, con el fin de debilitar al individuo y forzarlo a confesar a partir de técnicas de control mental. En la ficción el grupo liderado por el Dr. Brenner nos contextualiza el marco geopolitico de la época: plena Guerra Fria y los comunistas como enemigos declarados.

Luego de los datos duros diré que Stranger Things es un culto a hitos socioculturales del decenio de 1980 con sus génesis en Estados Unidos y con alcance universal gracias a esa maquinaria de difusión que es la industria del entretenimiento en Hollywood. Por otro lado Netflix monitorea información relevante sobre el tráfico de su plataforma, se pueden crear perfiles e inferir ciertas tendencias que permiten relacionar a los públicos con los productos disponibles y futuros. Exaltación de referencias a obras de alto impacto con firmas de autores demasiado conocidas: Steven Spielberg, Stephen King, John Carpenter, ET , The Goonies, Alien, Carrie, IT, Gremlins, Poltergeist, He-Man y la música (fundamental la canción Should I Stay or Should I Go de The Clash). Estas pueden ser las claves para la empatia de un publico actual con iconografía idealizada de un período que no vivieron, pero que hoy en día se consume, esos valores activan una falsa nostalgia y componen un importante capital de la propuesta.

La trama es mucho más sólida que otras series de ciencia ficción pues no confunde entre aspectos de ciencia y sobrenaturales, los que presenta de manera clara y enérgica. Las “cosas extrañas” no se muestran al azar, pues todo encadena en comunión al final.
En definitiva la serie viaja de menos a más. En los tres primeros episodios se presentan a los personajes en sus contextos. Homenajes socio-culturales, que sin mayor reflexión recrean el modo de vida americano en el pueblito de toda la vida. Esto es, el policía sin mucha exigencia profesional, el colegio con los pequeños matones adictos al bullying, la adolescente enamorada del chico popular, todo lo anterior, parte de un cierto estereotipo visual, que no sorprende pero tampoco aburre. Atrapante, adictiva, nos sumerge en el misterio. Los ganchos del guion son efectivos en cada capitulo. La ironía fina y el humor suman.

Para algunos estos ingredientes reunidos le resultaran un pastiche poco digerible, en lo personal los considero como una celebración con un ADN que resulta claro y no lo ocultan. El final épico y enigmático nos deja con ganas de mas.

En horas se estrena la segunda temporada, las primeras criticas ya anuncian mas de los mismo pero mejorado, solo resta prepararse para una nueva maratón de cosas extrañas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *