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#CRONICA / Gabo Ferro – Un hombre para ser arte. By Laura Alejandra Mercado

Gabo Ferro se presentó en Cocina de Culturas, la propuesta era un recorrido por su último trabajo, El lapsus del jinete ciego (2016), trabajo que el año pasado ya tuvo presentación en nuestra ciudad, pero además como nos tiene acostumbrados nos regaló un paseo por todos sus discos.

Quienes hace un buen tiempo venimos asistiendo a sus presentaciones, sabemos por un lado con que nos vamos a encontrar, con un sacudón al alma, por otro lado podemos imaginar que sonarán algunas canciones ya convertidas en clásicos, pero nunca sabremos de qué manera serán interpretadas, tiene este artista un talento para exponer su obra que se reinventa permanentemente.

Con sala llena, alrededor de las 22.30 Gabo salió a escena, la canción elegida para dar inicio al concierto fue “Como la maleza”, segundo track del Lapsus, así se fueron sucediendo intercaladamente las canciones de este disco con clásicos tales como “Sobre madera rosa” o “Soy todo lo que recuerdo” y transcurriendo una gran noche con una interacción constante pero medida entre el público y el artista de Mataderos.

Gabo se retiró con su público aplaudiendo de pie y pidiendo otra, el regreso tuvo al artista emocionado y emocionando, tras realizar una seña para que se paguen las luces, bajó del escenario y comenzó a caminar entre las primeras filas interpretando a capella “Dios me ha pedido un techo”, como ya es costumbre siempre guarda sorpresas para el final, siempre en la despedida nos deja un plus “irse es volver a volver”, aplauso final y promesa de pronto regreso, no había más nada que decir.

El manejo de su voz, susurrando o gritando, grave o aguda, es algo que utiliza a la perfección, incluso el silencio es parte fundamental en su performance, tal es así que mientras se desarrolló el espectáculo no hubo expendio de comidas ni bebidas.

Hay una bellísima canción, que afortunadamente fue interpretada en este concierto, ella es parte de “Mañana no debe seguir siendo esto” (2007) y es llamada “El cuadro de mi daño”, la misma contiene una frase que está inmersa en otro contexto pero que alguna vez la imaginé junto a una foto de Luis Alberto Spinetta: “hay hombres para ser hombres nomás y hay hombre para ser arte”. Gabo Ferro es arte, no es un cantautor, no es un trovador, no es un actor, es todo eso y más.

Debo confesar que cuando comencé a escribir esta crónica, intenté hacerlo buscando el significado de la palabra emoción, mas no fue suficiente, esto no se explica con palabras, se percibe con los oídos y se siente en el pecho, por un buen rato no serás el mismo que llegó a la sala, el artista te llenó el alma.

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